viernes, 20 de julio de 2012

26. SOBRE EL JINETE FÁCIL Y EL CAMINO A PARÍS



         El caso es que a pesar de todos mis deliquios cinéfilos, políticos, amorosos y laborales acabé el curso y me quite las asignaturas pendientes… tal vez con la intervención de Cibeles, que como Reina de las Aguas y las Fuentes les da aire a sus bienamados que la tienen como su protectora. 

      También terminaron los cursillos de natación, con un acto que denominaba clausura, y que consistía en una exhibición de lo “mucho” que había aprendido el alumnado, con asistencia de los familiares de la chiquillería y de alguna autoridad municipal, que tras de dar algún trofeo o medalla a los alumnos más aventajados, aprovechaba la ocasión para darse un baño de multitudes y pronunciar un discursillo al respecto de lo mucho que desde el franquismo se hacía por la Educación, el Deporte, el Bienestar Social y la Convivencia Cívica… 


         Entre aportaciones culinarias de las mamás del alumnado, y alguna aportación pecuniaria del profesorado para refrescos, después se organizaba una fiestecilla, que terminaba con un baile, con música aportada por un tocadiscos y vinilos en los que no faltaban las canciones de actualidad que habían formado parte de la amenización de las tablas de gimnasia deportiva y rítmica y del ballet acuático.

         - ¡Por fin lo terminamos, una vez más! -suspiró Alonso.
         - No del todo, pasado mañana es la Clausura General en la Casa de Campo, y han elegido mi ballet para representar esta instalación… con la presencia del Alcalde, ¡ufff!
         - Sí han optado por lo progre… “Una Odisea del Espacio”…
        - Tiene similitudes, pero la música del ballet es “Polar”, de Luis de Pablo.
       - Es lo mismo, Ramón, estos aperturistas de fin de semana nunca dejarán de ser lo que son, y perdón por el pareado… ¿Tienes intención de hacer alguna cosa hasta que comience el curso universitario?
         - Una prima de Dolfo me invitó a visitar Paris, pero como vive con sus padres me tendría que buscar un alojamiento alternativo.
     - Paris, siempre Paris, jajajaja Tengo algún pariente por allí, ya encontraremos algo, me apunto a la excursión, así podremos ver buen cine sin censuras.

      Ante la contestación y división de la sociedad estadounidense, los acuerdos de paz de París en 1973 supusieron la retirada de las tropas estadounidenses y el cese de su intervención directa, pero no lograron poner fin al conflicto. Éste prosiguió hasta que, en 1975, tras la toma de Saigón, se forzó la rendición incondicional de las tropas sudvietnamitas y la unificación del país, bajo el control del gobierno comunista de Vietnam del Norte, con el nombre de la República Socialista de Vietnam, el 2 de julio de 1976.

       Easy Rider es una película estadounidense de 1969, del género road movie, dirigida por Dennis Hopper, protagonizada por Peter Fonda, Dennis Hopper y Jack Nicholson en los papeles principales. Ganadora de numerosos premios y nominada a otros tantos más.
      Wyatt (Peter Fonda) y Billy (Dennis Hopper) son dos jóvenes que se embarcan en un viaje cruzando Estados Unidos con el objetivo de asistir al carnaval Mardi Gras (Realmente son contratados como contrabandistas de droga). Se compran unas motocicletas y emprenden un viaje en el que conocen diversas caras de la sociedad estadounidense.


         En el camino se encuentran a diversos y poco habituales personajes, un ranchero y su familia, un autoestopista hippie, acaban siendo arrestados en un pueblecito por desfilar sin un permiso, donde conocen a un abogado borracho que les saca de la cárcel y luego decide unirse a ellos.

         Desde el momento de su estreno se convirtió en referencia para toda una generación de moteros y simpatizantes de la contracultura estadounidense. Su inesperado éxito llevó a su director a un relativo estrellato que no administró bien, pues como modesta producción independiente, fue una de las más taquilleras de esos años, recaudando 100 veces más de su coste inicial.
         Su importancia histórica es indiscutible y se convirtió en uno de los precedentes del nuevo cine estadounidense que se hizo en la década de 1970.
         La banda sonora, con temas de Byrds, Steppenwolf, The Band y Jimi Hendrix, que cedieron los derechos de las canciones (caso único inaudito en la historia del rock), es igualmente importante pues ayuda a crear el tono libertario del filme.

lunes, 9 de julio de 2012

25. DE LAS MIL DIFERENTES FORMAS EN QUE SE PUEDE MORIR Y DE EMMA BOVARY



         A aquella larga noche, como es habitual, siguió un día, en el que el Carro de Helios cabalgó, según Cervantes, y en el que procuré evitar en lo posible a Mari Angustias, por no tener que dar explicaciones…

         Así que me afredé, (sé que es un barbarismo que proviene de friend “…allons chicos de la Patrie…” y de Freunde y la “Oda a la Alegría” de Schiller, que se puede leer como hermané, pero en una novola también hay que poner alguna palabra nuova), en lo posible a la nacida amistad con Alonso para procurar evitarla, y pasar la mañana con él haciendo planes sobre como dar perspectivas a los cursos, y seguir hablando de cine..., pero lo mismo que una rosa es una rosa es una rosa es… una donna es una donna es una rosa es… no pude evitar que me invitara a su cumple ni el aceptarlo con un leve roce de labios sobre los suyos… terminadas las clases.

 
         Mari Angustias era hija de un número de la policía nacional, de los grises, para entendernos -y número aquí no significa que tuviera algún tipo de clase de mando, sino el de no tenerla-, y el Régimen les había proporcionado una especie de chabolo donde subsistir con sus familias. En la Meseta de Orcasitas, al sur de Madrid, y en el Pozo del Tío Raimundo, hacia Vallecas, el movimiento cooperativista había conseguido consolidar las edificaciones que se construían durante la noche y fines de semana de viviendas construidas por obreros para obreros, con materiales en su mayor parte sustraídos de la empresas donde trabajaban. Y los del gobierno que ya no sabían muy bien por donde andaba su futuro: si perpetuar el fascismo, la alternativa era el almirante Carrero Blanco (tan católico como inconsciente, como se demostrará para quien siga leyendo), si reconocer a un futuro rey, que por el momento se andaba bastante con el culo al aire, en campamento extraño… construyeron poblados para sus adeptos de mala calidad y poco gasto.

         Estamos, pues, en el cumple de Mari Angustias, en una vivienda bastante cutre, pero muy limpia, porque las mujeres castellanas son de limpias que ni os cuento, aunque los hombres no tanto… en general, jajajaja
         Como los grititos de la anfitriona cuando llegaba al orgasmo me ponían de los nervios me busqué un escudero, ¿quién mejor que Pedro Francisco, además sindicalista?
         - Así que de vacaciones
         - Libre como un ruiseñor…
         - Y, ¿tan cantor?
         - Ramón no me vaciles…
         - Tu hembrita se fue de vacaciones con sus padres y yo necesito un capote, jajajaja
         - ¿Hay que llevar un regalo?
         - Tal vez flores… Mi regalo eres tú, colega. Aparte la llevaré y regalaré un abanico.

         Y así nos presentamos: con flores y abanico.
         Estaban de visita en casa de mi amiga unos parientes chilenos, primos suyos, hermanos, y de edades entrepuestas a las nuestras.
         Le debieron de hacer más gracia a Mari Angustias la media docena de claveles rojos y blancos que le ofreció Paco que el abanico usado que le había hurtado a mi madre, y que le ofrecí, aunque envuelto en unos lindos oropeles que habían quedado extraviados en un rincón del armario, porque enseguida trabó charleta con él.

         - Así que de Santiago -entablé conversación con su prima Rosa-, bien lejano…
         - Y vos de aquí y bien lindo.
         - Gracias. ¿También voseáis por Chile?
         - Y bien pronto pelearemos porque nos quieren quitar la democracia.
         - Ya veo que os hicisteis bien pronto amigos - llegó Mari Angustias con una bandeja de bebidas escanciadas y un plato con divesas cascarrujas: pipas de girasol, maíz tostado, cacahuhetes...
         - Tienes una prima que se parece mucho a ti, y por tanto bien reguapa…
         - No nos parecemos en nada, pendón, pero me trajiste un buen regalo, Ramón, jejejeje
         - Las primas siempre se parecen -intervino Rosa -no me le espantes...
         - Ya te vale, prima… las conquistadoras también somos las de acá, voy a poner un rock & roll para que nos refresquemos todos.
         Rosa era como la versión guapa de Mari Angustias… la belleza está en un ápice de más… a pesar de ser de una edad similar a la nuestra ya estaba casada y separada, e intentaba brujulear, que no significa mucho más que intentar encontrar el Norte, o, para ella, La Estrella del Sur.


         Mientras bailábamos el Yesterday de los Beatles llegamos a la literatura y a la Emma literaria y cenéfila, y a la “Educación Sentimental”, es decir, a Flaubert.

         Emma, una ardiente y hermosa mujer, educada en conventos, está en busca de un cambio en su vida y se casa con Charles Bovary sin conocerlo demasiado, esperando encontrar la pasión que siempre rondaba su imaginaria mente. Pero el casamiento y la pronta maternidad, la superaran y pronto conocerá a otro hombre y será condenada por la sociedad.

         - La mejor obra suya es Salambó, Rosa
         - ¿Por qué?
         -Porque es más natural, es el naturalismo puro y duro.

         Entonces nos llegaron los estentóreos gemidos de Mari Angustias desde algún lugar de la casa, y en el cercano 11 de septiembre el ataque al Palacio de la Moneda y la muerte de Salvador Allende y las libertades democráticas en Chile.
         ¿Tendría la culpa de todo el beso que no me atreví a dar a Rosa?

lunes, 2 de julio de 2012

24. SIEMPRE DE LA MANO DE DIOS Y EL DIABLO EN LA TIERRA DEL SOL


         Los versos de don Antonio Machado acabaron por adormecer a Celia, a pesar de lo incomodo de la posición que tenía que mantener para proteger su adolorida espalda de roces.

         Me encontraba al mismo tiempo tan cansado y relajado que si hubiera cerrado los ojos por un instante me hubiera quedado como un ceporro durante horas, que no me hubiera despertado ni la explosión de un obús de aviación que hubiera caído cercano al hotel. Así que me vestí, le di dos besos de despedida, uno por cada nalga, a mi amiga, y salí de la habitación.

         Salté la verja del polideportivo por aquel lugar que todos conocíamos que solían utilizar los intrusos para entrar de gorra en la instalación.
         En una noche que estaba presidida por la desnudez me quité la ropa y me sumergí en las templadas aguas de la piscina, comprobando que el contacto con el líquido despejaba mis sopores. Después de un par de largos me tendí flotando bocarriba, en lo que denominábamos en el argot “hacer el muerto”, cuando una estentórea voz me resucitó a la realidad:
         - ¿Quién anda por ahí?
         -¡Coño, Alonso!
         - ¡Coño, Ramón!


         Alonso me prestó una toalla y nos sentamos a charlar junto a un arriate de arrayanes. El estaba en chándal, y mis ropas, junto con mi bolsa, dispersas por el borde de la piscina.
         La pregunta era evidente:
         - ¿Estás loco, Ramón, lo haces a menudo?
         - Tuve una noche tan larga que se me junto con el día -y las primeras luces del alba, que comenzaban a dar un tono más claro al firmamento por el horizonte, daban refrendo a mis palabras, y, para nada cortado, pregunté a mi vez:
         - ¿Cómo por aquí tan temprano, siempre acostumbras a llegar tarde a los cursos?
         - Con mi trabajo tengo el sueño cambiado, ya sabes, lo de visionar pelis para la tele.

         Nunca había reparado mucho en el tema pero la piscina estaba siempre presidida por dos banderas que ahora ondeaban tersas a la fresca brisa del amanecer: la del Ayuntamiento de Madrid, de color grana, con el escudo de la Villa y su oso y su madroño y las siete estrellas del carro de la Osa Menor, y la rojigualda, con el esperpéntico águila fascista y su pérfida y falsa consigna de: ”Una, Grande, Libre”.

         - ¿Alguna interesante?
       - De afuera llegan algunas bastante interesantes, pero que sean capaces de pasar por la censura y tengan calidad no demasiadas.
      Mientras Alonso Campodeamores me seguía explicando sobre los pormenores de su trabajo me fui vistiendo. Este consistía en comprobar que la copia que les había llegado estaba en buenas condiciones de luminosidad y sonido para que se pudiera retrasmitir, e ir apuntando en que minuto exacto había algún problema y cuanto duraba. En teoría debían visionarlo dos empleados por si a uno se le pasaba algún detalle que el otro lo percibiera, pero en la práctica se alternaban en el visionado, y aprovechaban para hacer alguna tarea particular o echarse una siestecita, de donde le venía lo de tener el sueño cambiado a mi compañero.

         - Lo mismo ya está abierto algún bar por Francos Rodríguez y nos podemos tomar un café -sugirió al ver que ya estaba vestido y haciéndome una tabla de gimnasia para entrar en calor.
         - Pienso que has tenido una buena idea, ¿se puede salir por la puerta o tenemos que saltar?
         - Tengo llave de la instalación, no soy tan ágil como tú, jajajajaja

         Subiendo la cuesta entre dos luces se podía haber repetido la célebre frase de Casablanca: “Este puede ser el comienzo de una buena amistad…”, pero éramos de otra generación, y Alonso, recordando la pregunta que le había hecho como media hora antes sobre pelis interesantes, me hablaba de una que recién le había impresionado: “Dios y el Diablo en la Tierra del Sol”.

         Dirigida por el brasileiro Glauber Rocha y Palma de Oro en Cannes en 1964, estaba rodada en blanco y negro.      
         Sus películas eran conocidas por sus temas políticos expresados de manera fuerte, a menudo combinados con misticismo y folclore, pero también por su particular estilo y fotografía. Rocha está considerado como uno de los mejores directores brasileños de todos los tiempos y líder del movimiento Cinema Novo, así como un polemista a tiempo completo. En una ocasión, dijo «Yo soy el Cinema Novo» (Eu sou o Cinema Novo), parafraseando la famosa cita de Luis el Catorce, de Francia.
         En 1971, durante el régimen dictatorial militar brasileño, se marchó del país en un exilio voluntario, viviendo en muchos lugares, tales como España, Chile y Portugal. Nunca volvió definitivamente a su país natal hasta sus últimos días, cuando fue desde Lisboa, donde había recibido tratamiento médico por una infección pulmonar, hasta Río de Janeiro. Rocha resistió en el hospital durante varios días, pero al final falleció el 22 de agosto de 1981, a los cuarenta y tres años de edad. Se había casado tres veces y tenía cinco hijos.

     - Es una pena que no esté traducida del brasileiro, y además sin subtítulos, porque no la podremos pasar por la tele…