lunes, 9 de julio de 2012

25. DE LAS MIL DIFERENTES FORMAS EN QUE SE PUEDE MORIR Y DE EMMA BOVARY



         A aquella larga noche, como es habitual, siguió un día, en el que el Carro de Helios cabalgó, según Cervantes, y en el que procuré evitar en lo posible a Mari Angustias, por no tener que dar explicaciones…

         Así que me afredé, (sé que es un barbarismo que proviene de friend “…allons chicos de la Patrie…” y de Freunde y la “Oda a la Alegría” de Schiller, que se puede leer como hermané, pero en una novola también hay que poner alguna palabra nuova), en lo posible a la nacida amistad con Alonso para procurar evitarla, y pasar la mañana con él haciendo planes sobre como dar perspectivas a los cursos, y seguir hablando de cine..., pero lo mismo que una rosa es una rosa es una rosa es… una donna es una donna es una rosa es… no pude evitar que me invitara a su cumple ni el aceptarlo con un leve roce de labios sobre los suyos… terminadas las clases.

 
         Mari Angustias era hija de un número de la policía nacional, de los grises, para entendernos -y número aquí no significa que tuviera algún tipo de clase de mando, sino el de no tenerla-, y el Régimen les había proporcionado una especie de chabolo donde subsistir con sus familias. En la Meseta de Orcasitas, al sur de Madrid, y en el Pozo del Tío Raimundo, hacia Vallecas, el movimiento cooperativista había conseguido consolidar las edificaciones que se construían durante la noche y fines de semana de viviendas construidas por obreros para obreros, con materiales en su mayor parte sustraídos de la empresas donde trabajaban. Y los del gobierno que ya no sabían muy bien por donde andaba su futuro: si perpetuar el fascismo, la alternativa era el almirante Carrero Blanco (tan católico como inconsciente, como se demostrará para quien siga leyendo), si reconocer a un futuro rey, que por el momento se andaba bastante con el culo al aire, en campamento extraño… construyeron poblados para sus adeptos de mala calidad y poco gasto.

         Estamos, pues, en el cumple de Mari Angustias, en una vivienda bastante cutre, pero muy limpia, porque las mujeres castellanas son de limpias que ni os cuento, aunque los hombres no tanto… en general, jajajaja
         Como los grititos de la anfitriona cuando llegaba al orgasmo me ponían de los nervios me busqué un escudero, ¿quién mejor que Pedro Francisco, además sindicalista?
         - Así que de vacaciones
         - Libre como un ruiseñor…
         - Y, ¿tan cantor?
         - Ramón no me vaciles…
         - Tu hembrita se fue de vacaciones con sus padres y yo necesito un capote, jajajaja
         - ¿Hay que llevar un regalo?
         - Tal vez flores… Mi regalo eres tú, colega. Aparte la llevaré y regalaré un abanico.

         Y así nos presentamos: con flores y abanico.
         Estaban de visita en casa de mi amiga unos parientes chilenos, primos suyos, hermanos, y de edades entrepuestas a las nuestras.
         Le debieron de hacer más gracia a Mari Angustias la media docena de claveles rojos y blancos que le ofreció Paco que el abanico usado que le había hurtado a mi madre, y que le ofrecí, aunque envuelto en unos lindos oropeles que habían quedado extraviados en un rincón del armario, porque enseguida trabó charleta con él.

         - Así que de Santiago -entablé conversación con su prima Rosa-, bien lejano…
         - Y vos de aquí y bien lindo.
         - Gracias. ¿También voseáis por Chile?
         - Y bien pronto pelearemos porque nos quieren quitar la democracia.
         - Ya veo que os hicisteis bien pronto amigos - llegó Mari Angustias con una bandeja de bebidas escanciadas y un plato con divesas cascarrujas: pipas de girasol, maíz tostado, cacahuhetes...
         - Tienes una prima que se parece mucho a ti, y por tanto bien reguapa…
         - No nos parecemos en nada, pendón, pero me trajiste un buen regalo, Ramón, jejejeje
         - Las primas siempre se parecen -intervino Rosa -no me le espantes...
         - Ya te vale, prima… las conquistadoras también somos las de acá, voy a poner un rock & roll para que nos refresquemos todos.
         Rosa era como la versión guapa de Mari Angustias… la belleza está en un ápice de más… a pesar de ser de una edad similar a la nuestra ya estaba casada y separada, e intentaba brujulear, que no significa mucho más que intentar encontrar el Norte, o, para ella, La Estrella del Sur.


         Mientras bailábamos el Yesterday de los Beatles llegamos a la literatura y a la Emma literaria y cenéfila, y a la “Educación Sentimental”, es decir, a Flaubert.

         Emma, una ardiente y hermosa mujer, educada en conventos, está en busca de un cambio en su vida y se casa con Charles Bovary sin conocerlo demasiado, esperando encontrar la pasión que siempre rondaba su imaginaria mente. Pero el casamiento y la pronta maternidad, la superaran y pronto conocerá a otro hombre y será condenada por la sociedad.

         - La mejor obra suya es Salambó, Rosa
         - ¿Por qué?
         -Porque es más natural, es el naturalismo puro y duro.

         Entonces nos llegaron los estentóreos gemidos de Mari Angustias desde algún lugar de la casa, y en el cercano 11 de septiembre el ataque al Palacio de la Moneda y la muerte de Salvador Allende y las libertades democráticas en Chile.
         ¿Tendría la culpa de todo el beso que no me atreví a dar a Rosa?

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